El hombre que se anulaba

El hombre que se anulaba

Roberto empezó a desaparecer un viernes a la mañana. Al principio fue su reflejo borroso en el espejo. Después, su nombre en el buzón de correos. En la panadería, cuando decían “siguiente” le adelantaban todos. Al día siguiente, en su oficina había otra persona...

Los gritos

Nunca gritaba. Esta idea de hablar suave era reforzada por sus amigos y familiares. ¡Qué suerte tendrá tu pareja! ¡Qué educado! Miguel se sentía satisfecho ante tanta adulación. No emitía grito alguno ni en un atasco, ni cuando su jefe lo humillaba, ni cuando su...
Sin arreglo

Sin arreglo

Sus manos temblorosas todavía sabían ir al punto exacto de la reparación, aún conservaban esa magia. Arreglaba relojes enfadados que se empeñaban en detener el tiempo, cajas de música afónicas, cremalleras con fobia a cerrar e incluso maniquíes con la mirada vacía. Un...
Domingos en el río

Domingos en el río

No sabía nadar y, sinceramente, no me importaba. Mientras mi padre y mi tío esperaban en las orillas del río Ega, aferrados a la esperanza de atrapar un barbo, una madrilla o incluso un sueño extraviado, yo me sumergía con el agua hasta el cuello, sujetando mi red...
La masa

La masa

Ya casi estaba en el borde del cubo. Trepó con esfuerzo, hundiendo las uñas en el filo resbaladizo. La luz de fuera se filtraba, prometiendo algo más que la compañía de esos idiotas. Un último empujón y estaría fuera de esa cloaca. —¿A dónde crees que vas? —gruñó uno...