Elogio del error

Elogio del error

Te propongo algo incómodo: defiende tu error. No ese error zafio, hijo de la soberbia o del ego con prisas. No. Defiende el error fértil, ese atajo que tomaste porque el camino recto y conocido olía a formol. El que te trajo hasta aquí con tropezones, a este paisaje...
La ciudad que aplaudía

La ciudad que aplaudía

En aquella extraña ciudad la rutina de aplaudir era sagrada. Habían decidido ser positivos y valorar las buenas acciones. Cada logro se vivía como una proeza, por pequeño que fuera. Si alguien cedía el asiento en el autobús el aplauso era atronador, la entrega de...
Aceptando lo inevitable

Aceptando lo inevitable

La mayor parte de las personas viven como si se pudiera negociar con la muerte. Como si acumular riquezas o mostrarle un currículum de éxitos sirviera para convencerla de que hoy no es buen día para la guadaña. Pero la muerte no negocia: se lleva los apegos...
El planeta de los normales

El planeta de los normales

Todavía no se sabe cuándo empezó todo, pero un día, la gente empezó a desaparecer. Simplemente, se esfumaban. Un abrigo huérfano en la acera, un café humeante sin dueño, un cigarro a medio consumir, aviones sin pilotos o conductores que desaparecieron en pleno...

Salvaje

Me gusta el lobo, no hay que ir detrás recogiendo su mierda en bolsitas de plástico biodegradables. Es lo que tiene ser independiente, salvaje. Viene del latín silvaticus (selva) y significa no domesticado, sin correa. Es decir, todo lo contrario que el homo sapiens,...