Soltar

Soltar

La llamaban la vieja Clara, y no solo por el nombre, sino porque tenía una claridad fuera de toda duda. Vivía en un pueblo bastante oscuro del Piamonte, donde el sol era una leyenda y los nubarrones, una religión. Unos montañeros escoceses la encontraron una tarde...
Elogio del malentendido

Elogio del malentendido

Las mejores conversaciones que he tenido empezaron con un malentendido. Uno dice una cosa, otro escuchó otra, y entre las dos versiones apareció algo que ninguno había pensado. Como cuando dos músicos tocan en distinto tono y por error sale una armonía nueva. El...
El banco

El banco

Ahí sigue. Exactamente en el mismo lugar donde besé a Laura. Lleva años en el mismo escenario, impertérrito a lo que pasa, ofreciendo apoyo. Desde ese banco he visto crecer el seto, desaparecer los chalets del fondo y aparecer torres en cuya colmena asoman personas....
Manos

Manos

No hablan. Menos mal. Si hablaran, probablemente mentirían como todos. Pero hacen algo un poco incómodo: revelan. Al principio se manejaban despistadas. Buscaban el roce con timidez, como quién camina por una habitación a oscuras. Con el tiempo, la exploración dio...
El funeral de las palabras

El funeral de las palabras

Miguel suele enterrar las palabras que ya no usa. No realiza grandes ceremonias, sino que es un acto íntimo, sin grandes pompas, aunque sean fúnebres. Hoy le toca a “Seguridad”. Fue una de sus preferidas durante años. El mero hecho de nombrarla le sacaba al instante...