El síntoma

El síntoma

Le dolía el pecho. Fue al médico: análisis, electrocardiograma. Todo en orden. —No tiene nada —le dijeron. Volvió a casa más preocupado. El dolor seguía ahí, pero ahora ni siquiera tenía una enfermedad que lo justificara. Llevaba media vida interpretando un papel para...
El hombre puntual

El hombre puntual

Siempre llegaba a la hora exacta. Ni con cinco minutos de antelación ni con un segundo de retraso. A los velorios, al trabajo, cualquier cita. Jamás faltaba. Era tan puntual que todo el mundo lo admiraba, como si su vida entera fuera un reloj suizo perfectamente...
Soltar

Soltar

La llamaban la vieja Clara, y no solo por el nombre, sino porque tenía una claridad fuera de toda duda. Vivía en un pueblo bastante oscuro del Piamonte, donde el sol era una leyenda y los nubarrones, una religión. Unos montañeros escoceses la encontraron una tarde...
Elogio del malentendido

Elogio del malentendido

Las mejores conversaciones que he tenido empezaron con un malentendido. Uno dice una cosa, otro escuchó otra, y entre las dos versiones apareció algo que ninguno había pensado. Como cuando dos músicos tocan en distinto tono y por error sale una armonía nueva. El...
El banco

El banco

Ahí sigue. Exactamente en el mismo lugar donde besé a Laura. Lleva años en el mismo escenario, impertérrito a lo que pasa, ofreciendo apoyo. Desde ese banco he visto crecer el seto, desaparecer los chalets del fondo y aparecer torres en cuya colmena asoman personas....